martes, 24 de junio de 2008

al fin!!!!

soy teresa diaz

hola despues de casi 60 dias de haber estado sin internet y luego no poder conectarme con el blog anoche hice un pequeño comentario y cuando lo voy a enviar me dice que el blog no estaba disponible.

lo que puedo decir es muy poco , decir , por ejemplo, que la copia no crea un alumno autonomo,no tiene un conocimiento que pueda pensar y crear el mismo.
a mi manera de pensar creo que la copia no es creativa.

miércoles, 28 de mayo de 2008

La importancia del Copyleft en el aula

Un curso modelo

La profesora X tiene muy en claro cuáles son las cualidades de un buen docente y cuáles las de un buen alumno. De hecho, su curso rebosa salud y bienestar. Sus alumnos la respetan porque combina en una perfecta armonía la flexibilidad de una madre y la autoridad de un padre. Ella, sin hacer diferencias, sin gestos grandilocuentes, alienta las conductas positivas y corrige suavemente las negativas. El conocimiento es un bien: esta es una lección que sus alumnos no dejan de aprender. Los chicos o jóvenes trabajan solos o en grupos. Aprenden a cooperar y a valorar lo que cada uno sabe. A la hora de la producción o de la evaluación, la profesora X tiene la meticulosidad de que cada alumno dé todo de sí mismo; por eso controla palmo a palmo el desarrollo de exámenes o trabajos individuales. Se trata de que el individuo-alumno capitalice, en dos o tres hojas de precisas consignas, el recorrido realizado. Se trata de dar cuenta de lo que se sabe y del nivel en que se sabe. La profesora X tiene muy en claro cuáles son las cualidades de un buen docente y cuáles las de un buen alumno. Copiar implica no acreditar el propio conocimiento. Por lo tanto, no se permite la copia. Se sabe, el alumno que tiene problemas es el que copia: de machetes o de sus compañeros. Es el eterno plagiador de conocimientos ajenos.

La copia creativa

Esta clase modelo posee una lógica diferente a otros espacios, por no decir totalmente contraria. En dominios no estrictamente pedagógicos, la copia funciona de otra manera, posee un estatuto no tan dudoso como en el aula. De hecho, la copia es el comienzo de todo artista: la mimesis. El artista copia y plagia incansablemente, hasta que en un largo recorrido por fin encuentra su voz. La copia es el mecanismo de surgimiento del arte supuestamente más individual y puro. Se sabe, el mito de la musa es sólo eso: mito. El artista trabaja sobre el trabajo de los otros, se apoya en ellos. Imitación, copia, plagio: estímulos necesarios para la creación propia, individual. En teatro, el trabajo colectivo es una cuestión de producción. La copia es principio constructivo, el trabajo interpersonal supone la mimesis, la imitación. El resultado es un producto, algo nuevo allí donde sólo estaba lo viejo o donde en definitiva no había nada. La copia es, de hecho, la base donde se alza la diferencia.

El alumno-autor

¿Cuál es el origen de la pedagógica mala fama del copiar?

A veces, basta la prohibición para que el acto sea reprochable. Es decir: el acto no se prohíbe porque es malo, sino que es la prohibición la que lo convierte en malo. Así, la prohibición de la copia en el aula la convierte en un despojo: anula su potencial creativo, constructivo. La copia no es negativa en sí: lo que resulta negativo es que traiga como consecuencia la inmovilidad del saber, la detención del hacer y del conocer. El copyleft significa, en términos generales, liberar a la copia de su prohibición y de su tabú para que ella misma se convierta en otra cosa.

¿Cómo surge el copyleft?

Es una reacción opositiva, es la contracara del copyright. El copyright prohíbe la reproducción total o parcial de un texto para proteger los derechos de su autor. El copyleft, por el contrario, permite y reglamenta la libre reproducción del texto con la autorización expresa de su autor.

En el aula, la mala fama del copiar obedece a la lógica del copyright: protege los derechos del alumno-autor. Copiar en una prueba no es ilegal, pero podríamos decir que carece de legitimidad: se sanciona no penalmente, sino moralmente.

Pensado en términos pedagógicos, el copyleft significa no sólo la legitimidad de la copia, sino la posibilidad de que la copia se convierta en otra cosa. Si es posible un trabajo cooperativo en el aula, este cooperativismo debería poder extenderse a toda práctica pedagógica. El trabajo en grupo supone la copia, pero también la superación de la copia: el sello personal, el punto de vista individual. Si la discusión, la opinión y la concertación son formas del trabajo en clase, en donde el docente dialoga y escucha a sus alumnos, ¿por qué la discusión y el diálogo no pueden producir un trabajo escrito o una evaluación legítima? ¿Por qué no dejar que la copia sea el punto de partida voluntario de quien así lo quiera, pero para poder avanzar hacia la producción personal, como el grano de arena que cada uno coloca de sí en todo hacer comunitario?

El texto comunitario

Todo texto que circula en un aula es un material con relevancia pedagógica. La actual práctica educativa fomenta la creación y la manifestación individual de los alumnos. ¿Por qué no fomentar, igualmente, la circulación, el intercambio, el trabajo conjunto?

Ideas anquilosadas hacen que se relacione la escritura, el material de trabajo intelectual por antonomasia, con el individuo, con el sujeto uno e indivisible. Pero la producción del texto escrito también puede ser compartida, comunitaria. El alumno puede aprovechar las producciones de sus compañeros para, a partir de ellas, modificar, agregar, corregir o revisar. Debería poder pensarse un trabajo conjunto en torno a un mismo objeto, de manera que las fuerzas se concentren en una dirección y no se dispersen en una suerte de competencia individual.

Impedir la copia es también cortar la posibilidad de que el producto sea mejorado por otros, diferentes de su autor original. No es sólo el sujeto el que se beneficia permitiendo la copia: es también el objeto el que encuentra su beneficio.

Si mi trabajo es sometido a la amable pero crítica mirada de los otros y a su intervención activa, esto puede traer como consecuencia una mejora en calidad o una ampliación en cantidad y dimensiones del producto. Que los textos circulen libremente por el aula, sin prohibición de copia, libera al alumno de imposiciones innecesarias, que coartan la libertad lectora y productora. Leer y escribir deben ser actos de libertad suprema, y la circulación es la que garantiza esta libertad. Copiar, por otra parte, es aprovechar la creación del otro, su esfuerzo y su contribución. Permitir copiar es devolver la moneda, dar el grano de arena cuando se lo tiene. Copiar y dejar copiar estimulan directamente la producción, la corrección, la ampliación, el perfeccionamiento. La copia nunca podrá ser solamente copia. Y si lo es, sólo perjudicará al que copia, no a su comunidad.

Nuestras respuestas

La profesora X, después de nuestro recorrido, quiere que respondamos el siguiente cuestionario: ¿Qué es la copia? ¿Por qué es beneficioso permitirla? ¿Existe la copia pura o perfecta? ¿Por qué tiene la copia tan mala fama pedagógica?

La copia es una garantía del uso común y libre de la información que circula. La copia no desconoce al autor sino que, por el contrario, es casi un homenaje a su calidad de tal. La copia es la liberación del conocimiento para que este, en vez de ser un monumento intocable como una reliquia, sea una entidad vital y orgánica que crece, se reproduce y produce cosas nuevas. La copia es el aprovechamiento de lo ajeno para contribuir con lo propio. Permitir la copia no es otra cosa que volver a encontrar otra faceta de nuestra múltiple libertad: la de utilizar el conocimiento de que se dispone, la de aprovechar el material ya confeccionado, la de acceder al texto que circula. Permitir la copia es, también, permitir que lo propio sea mejorado. La copia perfecta o pura no existe: el mero acto de copiar crea la diferencia.

De nuevo el acto es un ejemplo muy ilustrativo: siendo el mejor falsificador de cuadros del mundo, mi Mona Lisa nunca será igual que la original; los especialistas encontrarán la diferencia. Cada copia, incluso sin la intención de quien la realiza, engendra la diferencia: de contexto, de tono, de matiz, de uso, de interpretación. Incluso si copio y me equivoco, invento; el error puede ser creativo, y copiar mal puede ser estar innovando.

Si la copia tiene mala fama en el aula es porque todavía hay rastros de una concepción reproductivista de la educación.

Se supone que en un examen o trabajo existe una manera correcta de proceder, y copiar esa manera (copiarle al que sabe la manera o la respuesta) es acceder sin mérito a la acreditación de un conocimiento que no se tiene.

Si está mal copiar es porque todos tienen que acceder, por separado, a un mismo producto (como en un examen de matemáticas). Pero la renovación pedagógica ha demostrado el carácter creativo y productivo del conocimiento, su lógica no reproductiva sino constructiva.

Prohibir la copia es un anacronismo de la enseñanza tradicional

La nueva forma de concebir la educación debe darle un nuevo lugar a la copia, no como parte de lo proscripto, sino como herramienta de trabajo, como posibilidad de creación y reconstrucción del conocimiento.

Rafael Arce, Nicolás César

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domingo, 18 de mayo de 2008

Tramo final...

Estamos llegando al final del Tramo de Formación Pedagógica, al menos, en el espacio de Educación, Ciencia y Tecnología. Quería, antes de publicarles el texto trabajado durante la última reunión y comenzar el trabajo, dejar en claro las consignas finales. Primero, los integrantes de este blog son:

María Laura Caresani
Enrique Correa
Teresa Díaz
Isabel Haydee Carlassare
Anabella Lazzarini
Ariana Ormazabal
Eduardo Vilches
Ivana Viviani
Segundo, la calificación definitiva para la acreditación de este espacio responderá a la evaluación que yo haga del trabajo desarrollado por ustedes dentro de este blog. Entre los criterios de evaluación consideraré la participación en el blog, el intercambio de reflexiones con los restantes participantes, el pensamiento crítico desarrollado en los comentarios realizados y la utilización del marco teórico propuesto por la bibliografía obligatoria para el análisis de las problemáticas planteadas y para la elaboración de los respectivos comentarios solicitados. Tercero, el objetivo del presente espacio, más allá de la articulación entre Educación, Ciencia y Tecnología, es la producción colectiva y el trabajo en red de ustedes, tal como lo definen Hardt y Negri. Básicamente, les propongo explorar esta nueva forma de producción, no sólo desde lo teórico sino también desde lo prático. De este modo, optimizaremos nuestro trabajo y generaremos nuevos entornos de aprendizaje para nuestros alumnos. Cuarto, el ritmo de participación en el blog será de una vez por semana, aunque será también flexible, ya que la idea del trabajo en red por medios virtuales implica la utilización de nuestros tiempos de una manera muy distinta a los ritmos de producción que imponen los horarios formales.
Un abrazo.

Carlos

jueves, 3 de abril de 2008

Confiar o no confiar, esa es la cuestión web

Uno de los mayores problemas de esta era marcada (a fuego) por internet y los buscadores, metabuscadores, wikis, etc., es justamente el de delimitar y organizar esa cantidad inconmensurable de información. Otro, averiguar qué porcentaje de esa infinitud es confiable. Google propone una variante y presenta “knol”.

Organizar significa, entre otras cosas, saber en quién confiar cuando recopilamos información sobre un tema. Generalmente, el proceso de investigación y búsqueda implica enfrentarnos con una pantalla (si hablamos de internet) con un millón o más de links posibles para leer. Un tercio no se lee, otro tercio se sobrevuela…

Para poder “pasarla mejor” ante ese panorama interminable de posibilidades que desalienta a más de uno, tenemos que poder elegir, priorizar; en síntesis, evaluar esos contenidos. Y ese corpus acotado, pulido, limpio y seguro es, habitualmente, bastante difícil de lograr, ya que poder localizar los recursos y clasificarlos según diferentes tipos de criterios, por ejemplo: tipo de soporte (video, papel, que pueden ser más o menos útiles según las necesidades de la investigación), reconocer palabras claves para una búsqueda más exhaustiva o reconocer fuentes (diccionario, catálogo, enciclopedia) no es una tarea fácil.

Se plantea, entonces, la cuestión más crítica del vasto universo internáutico, ya que, aun logrando una clasificación ordenada y perfecta de la información, necesitamos saber cuán confiable es.

Uno de los grandes debates que se impusieron en estos últimos años, reflejados especialmente en lo que concierne a la Wikipedia, tiene que ver con la veracidad de la información que allí se encuentra. Todos escribimos en Wikipedia, todos corregimos Wikipedia, todos opinamos en Wikipedia. La verdad es que, para ciertos casos, la falta de seriedad y autoridad en el tema resulta un peligro.

Sin embargo, y haciendo referencia a los riesgos, cito: “Frente a estas denuncias y a las opiniones que pronosticaron la pérdida de credibilidad de la Wikipedia, Jimmy Wales anunció un cambio en el sistema de publicación, orientado a facilitar el proceso de control y aprobación de los contenidos por parte de los editores. La nueva medida implementada requiere que los usuarios se registren antes de incluir un nuevo artículo en la Wikipedia, aunque esto no es obligatorio para aquellos que sólo quieran modificar los artículos ya existentes o participar de otros canales”.

La red contiene una cantidad inconmensurable de información: caótica, escondida mezclada, confusa, esquizofrénica y, tal vez lo más peligroso, contradictoria. La motivación del proyecto es poder compartir la información pero de una manera útil. Material no falta, intención colaborativa sobra. Es necesario facilitar la conjunción de todos los elementos.

Google propone una solución sumando “autoridad comprobada” a la información y herramientas para facilitar la tarea. Para ello, comenzó a invitar a escribir a gente reconocida como experto en determinados temas. La necesidad de dar rigor a los artículos hace que se subraye muy particularmente la participación de estos especialistas. Google no actuaría como editor, sino que sería el encargado de proveer de herramientas e infraestructura a estas páginas.

Esas páginas fueron denominadas “knol”, palabra derivada de “knowledge” (conocimiento). La palabra knol define una unidad de conocimiento. Google quiere conseguir respetables autores que escriban sobre su especialidad, de manera tal que el factor que habíamos apuntado al comienzo del artículo (calificación seria de la fuente) se vería resuelto y, como consecuencia, lograría que el otro punto, la organización, también resultara de mejor calidad.

Organizar a través de este parámetro daría una prioridad automática en la lectura de un tema: leemos primero lo que ha escrito el “especialista” –el knol– sobre cierto tema. Sus páginas figurarían evidentemente primeras en las listas de búsqueda, lo cual resultaría particularmente interesante y confiable si son las páginas de los especialistas.

Recapitulando, un knol sería la primera información que estaría interesado en leer alguien que, por primera vez, busca sobre un tema específico.

El knol, a su vez, presentará y facilitará ciertas herramientas que los lectores podrán utilizar para comenzar a trabajar sobre sus contenidos. Aquí, la parte colaborativa. Se podrán hacer sugerencias, agregar contenidos pero siempre en relación y en contacto con el autor original y “especialista” en el tema.

Sin embargo, el proyecto está en fase de prueba. Para cuando esté en línea y pase a ser definitivo, Google informó que la excelencia ya no podrá ser controlada sino que sólo se ocuparán de “ranquear” la prioridad de los artículos para la búsqueda en Google. La responsabilidad final de la información no será avalada por ellos; es el autor quien se responsabiliza de sus propios contenidos.

Ahora ya no suena tan prometedor. En realidad suena más a “el primero te lo regalo, el segundo te lo vendo”, y el ranquear llevaría –antes que nada– a poner, una vez más, a Google en primer lugar.

Si el proyecto fuera como soñamos, debemos aceptar que sería un plan redondo: mucha información, material de calidad, autores especializados, indexado con criterios de prioridad y posible de comentar y compartir ¿Qué más se podría pedir?. Aun así, confiamos en Google y guardamos la esperanza de que marque la diferencia.

Autor: Betina Lippenholtz | 26-12-2007 |

jueves, 27 de marzo de 2008

Confiar o no Confiar, cuestion Web

No cabe duda de la cantidad inconmensurable del información que circula por la red y de la que no se pueden tener certezas de su veracidad. La propuesta de Google de crear las páginas "knol" a cargo de especialistas agrega a estos la responsabilidad de analizar sugerencias o contenidos que se deseen agregar. Considero que,en definitiva, queda en manos de los internautas el análisis crítico de la información a la que acceden y la tarea de los docentes es capacitar para ese análisis crítico. La evaluación de lo publicado estará en relación directa con los saberes previos que posea cada usuario de la red,al margen de los esfuerzos de Google para garantizar la confiabilidad de las publicaciones.

Eduardo Vilches

sábado, 22 de marzo de 2008

Felicitaciones!!!!!

Ariana, Isabel y Eduardo, felicitaciones... ya tienen armado el Blog. Ahora, nos vamos a organizar con la producción. Propongo una "entrada" para cada actividad y dentro de cada actividad desarrollamos los "comentarios". Así, de este modo, podremos jerarquizar la información. La primera actividad que les pido es una presentación de ustedes y esa sería una entrada. La segunda sería el análisis (que ya hicieron) sobre el texto que les dejé impreso. Pero les propongo abrir una nueva entrada con el texto (esto lo haría yo, porque tengo el texto para colgar) y después ustedes pondrían como "comentarios" dentro de esa entrada lo que ya escribieron. Esto permitirá organizar el análisis y el debate que iremos formando con nuestro trabajo en el Blog. Como verán, yo estoy abriendo una entrada con esta propuesta, entonces ustedes si desean contestar algo, lo harían como comentarios a esta entrada y no como nuevas entradas. Supongo que se entiende. Entonces, la próxima actividad sería la presentación de ustedes, para lo cual habrirían una nueva entrada. Después que hagan eso, yo les subiría como nueva entrada el texto que les dejé impreso. Bueno, por último, les pido que ingresen al blog, al menos, una vez por semana, porque yo haré lo mismo y de esa manera podremos regular el ritmo de trabajo. Saludos.

Carlos

viernes, 21 de marzo de 2008

"Confiar o no confiar, esa es la cuetión Web"

Es indispensable una clasificación ordenada de la información que aparece en internet para saber cuán confiable es. A la hora de buscar información, hay mucho material para leer pero no todo es respetable y serio.
La propuesta de Google como salución a este problema, es la confección de las páginas llamadas "Knol", donde los autores escribirían sobre su especialidad.
Parece ser una alternativa viable, ya que facilitará la búsqueda a los lectores, desde alguien que busca un tema por primera vez, hasta el que ya conoce sus beneficios. Entre ellos en el "Knol" se podrá hacer sugerencias al autor original.
Ahora, si bien en apariencia y en efectividad de información, Google brinda satisfactorios recursos a los usuarios, es evidente que en el trasfondo de esta cuestión pretende posicionarse una vez más, como la mejor compañia de busqueda de recursos informativos en la net.

Ariana Ormazábal